Si hay una tarea del hogar que a nadie le gusta hacer, ¡es planchar! Planchar es agotador, aburrido y también requiere paciencia; además, ¡lleva tiempo! Sin embargo, lamentablemente, todos o casi todos, no podemos evitar esta tarea. El planchado requiere precisión y buena destreza si no quieres demorarte demasiado.

Si ya es complicado planchar una prenda pequeña, seguro que es más complicado planchar una sábana y toda la ropa de cama.

¿Cómo planchar sin volverse loco? Intentemos averiguar juntos qué medidas se pueden tomar para que este asunto doméstico sea menos hostil.

Los secretos de planchar las sábanas

Para facilitar el proceso de planchado es importante tener un poco de atención durante las fases anteriores, es decir, el lavado. El tejido 100% algodón, al estar elaborado únicamente con fibras naturales, se arruga más que los tejidos sintéticos. La microfibra es ciertamente más práctica pero también menos transpirable. Para limitar la formación de arrugas, es necesario realizar un giro no demasiado fuerte. De esta forma, la tela no se estresará demasiado durante el lavado, creando arrugas que tendrán dificultades para despegarse.

Generalmente, un centrifugado de 600 a 800 rpm es suficiente para eliminar el exceso de agua y permitir un secado más rápido.

Otra precaución que facilita el proceso de planchado de la ropa es extenderla de la mejor forma posible. De hecho, tardarás unos minutos más en distribuir las hojas correctamente, pero luego tendrás un trabajo más fácil. Si, por otro lado, no lo coloca de manera ordenada en el tendedero o tendedero, deberá dedicar más tiempo a eliminar el exceso de arrugas.

Evite colgar la sábana a la luz solar directa. El brillo de los colores no disminuirá con el tiempo y no secará demasiado las fibras de la tela. Por lo tanto, coloque la rejilla de secado a la sombra para que se seque, lo que facilitará aún más el planchado.

Si tienes secadora puedes usarla en el caso de ropa de tela de algodón. El chorro de aire servirá no solo para acelerar y homogeneizar el secado, sino también para aplanar los pliegues. Para un mejor efecto final, le recomendamos no dejar las sábanas en el tambor durante mucho tiempo o dobladas incorrectamente en la cesta de la ropa.

Siguiendo todos estos consejos, podrás planchar tanto las sábanas como las fundas nórdicas de forma más fácil y rápida.

Planchar las sábanas de algodón

Las sábanas hechas de 100% algodón requieren un poco más de paciencia que las sintéticas. Pon tu plancha a temperatura media. Si tiene dificultades, obtenga ayuda del vapor de la plancha que facilitará la tarea. El chorro de vapor hará que la tela quede más plana y no tendrás que tardar demasiado en plancharla. Recuerda siempre planchar todas las prendas por el revés para evitar que la tela se dañe o, en el caso de los colores oscuros, se dañe por los halos. Si el producto se ha secado excesivamente, puedes utilizar un spray con agua para humedecer la tela y eliminar las arrugas más hostiles.

En el caso de sábanas inferiores con esquinas elásticas, coloque la prenda sobre el hacha de planchar para que se pueda tirar del elástico. De esta forma, todos los pliegues creados por el elástico se pueden quitar fácilmente.

Planchar una sábana de polialgodón o microfibra

Si has comprado sábanas de microfibra te habrá motivado la sencillez con la que se pueden planchar. De hecho, si tiene mucho cuidado y paciencia al colgarlos, también puede evitar plancharlos. En caso de que aún quieras tener una ropa impecable, puedes planchar las sábanas configurando una temperatura de plancha baja. Preste especial atención a no utilizar la plancha con calor excesivo: la tela tenderá a quemarse.

En el caso de ropa plana realizada con fibras sintéticas no será necesario utilizar vapor. Una vez que hayas terminado de planchar puedes proceder a doblar las sábanas y meterlas en la cómoda.